Tamara de Lempicka (1898 - 1980)

Tamara de Lempicka (1898 - 1980)


En realidad Tamara de Lempicka, se llamaba Tamara Rosalía Gurwik-Górska. Su nacimiento y sus dos primeros años de vida transcurrirían en Moscú, sin embargo Tamara de Lempicka se las arreglaría para que su partida de nacimiento constara en Polonia, país natal de su madre y en el que se trasladaría tras la muerte de su padre a los 2 años. En realidad, no se sabe muy bien si el padre Borys Gurwik Gorki, un rico judío ruso, se divorció de su madre o se suicidó. Según la biografía de la propia actriz, su padre se divorció de su madre cuando ella tenía 2 años.

Tras este hecho, su madre, Malwina Dekler se trasladaría de nuevo a Varsovia (Polonia) junto con sus tres hijos y sus padres. La familia de la madre de Tamara Lempicka pertenecía a la aristocracia acomodada polaca por lo que durante su infancia y adolescencia se favorece la educación artística y académica de Tamara, llegando a realizar junto con su abuela un viaje a Italia que le marcaría toda su vida.

En realidad sería gracias a su abuela Clementina, que Tamara pudo acudir a la escuela del Consejo de Polonia Rydzyna de gran prestigio o a la escuela Villa Claire situada en Suiza, en la ciudad de Lausana. A la muerte de su abuela, Tamara decidiría mudarse con su tía.

En el año 1911 Tamara de Lempicka se trasladaría a San Petersburgo a vivir con la hermana de su madre, Stefa y su marido Maurycy Stifer. Durante este periodo, Lempicka aprovecharía para acudir a la Academia de Bellas Artes y para participar activamente en la vida cultural de la ciudad (conciertos, recitales, teatros, ballets..). Fue en uno de estos actos que conocería a su primer marido Tadeusz Lempicki, con quien se casaría en 1916 y con quien tendría a su hija Maria de Krystyna, a la que llamaría cariñosamente Kizette.

Tras el estallido de la Revolución Rusa su marido fue arrestado, logrando Tamara de Lempicka que tras muchas negociaciones le liberaran. El matrimonio junto con su hija, se reuniría en Dinamarca y se trasladaría a vivir a la ciudad e Paris.

De este hecho, Tamara de Lepicka supo hacer una oportunidad, y comenzó a acudir a la Academia Ranson, donde recibiría clases de pintura de Maurice Denis. Posteriormente continúo estudiando con André Lhote, del cual recibiría una fuerte influencia en su obra, gracias a la visión crítica respecto a las bases conceptuales que hasta entonces se habían reflejado en el arte, y que determinaran en gran medida la obra de Tamara de Lempicka. En realidad Lhote , proporcionaría a Lempicka un conocimiento de la tradición académica y de sus aportaciones, así como el intento por experimentar y aportar “algo nuevo”.

Aunque Tamara de Lempicka siempre busco realizar obras que complacieran al público aristócrata adinerado o al mundo de las estrellas de Hollywood, a su vez procuró organizar sus obras en base a la estructura academicista clásica y aportar experimentación e innovación en ellas. De este modo, se aprecia cómo se combina por ejemplo la inspiración de maestros del Renacimiento junto con la influencia cubista.

Tamara de Lempicka nuca pretendió realizar una ruptura brusca con el pasado, sino producir una combinación de tradición y modernismo. En realidad Lempicka, admiraba el Renacimiento y a los maestros de este periodo, por lo que dedicó bastante tiempo a su estudio y conocimiento. Este hecho quedo claramente reflejado en su obra y en la perfección de los detalles que representa en cada una de ellas.

En la década de los años 20, Tamara comienza a exponer sus obras con gran éxito artístico y económico. Pronto supo hacerse un hueco en la burguesía acomodada y entre los ricos empresarios que le encargaron gran cantidad de retratos para decorar sus palacetes… Aunque gozó de éxito artístico también recibiría dudas críticas que abarcarían desde la consideración de su estética como cursi hasta ser consideradas como lascivas y de estética homoerótica.

En realidad Tamara de Lempicka supo llegar a un amplio sector de público y situarse de manera privilegiada para poder dar a conocer su obra y venderla. Buena parte de su obra, es un grito a la emancipación de la mujer, representa mujeres fuertes, libres, eróticas y ágiles. Se opone ferozmente a la mujer dependiente frágil o lánguida que había sido y continuaba siendo representada por muchos autores.

Probablemente la libertad que procuraba reflejar en su obra, fuera un reflejo de su vida privada en el que se cree que mantenía relaciones con hombres y mujeres. Estos escándalos verdaderos o falsos, ocasionaron el divorcio de su primer marido Tadeusz Lempicki en el año 1927.

En 1934, Tamara de Lempicka volvería a casarse con el Barón Alma Kuffner, con quien viajaría a EEUU en 1938, huyendo del fascismo que se extendía en Europa. Este periodo en Estados Unidos, fue muy positivo para la carrera de Tamara de Lempicka que pronto gozó de la admiración y el respeto del mundo del Hollywwod. Este apogeo duraría hasta el periodo de la postguerra en donde dentro del mundo del arte se comenzaría a apreciar otros representantes de diferentes movimientos como el surrealismo, el arte abstracto etc.

Tras la muerte en 1962 del Barón Alma Kuffer , Tamara de Lempicka decide abandonar EEUU, y se traslada a México donde muere en el año 1980, y por deseo propio, su cuerpo es incinerado y las cenizas esparcidas en las faldas del volcán Popocatepetl.